Poco a poco me he ido convenciendo que esa panza la quiero mas bajita, antes solia pensar no la quiero no la quiero, quiero que se vaya, pero desde mi adolescencia mi vientre ha sido abultado, no he exhibido un vientre plano, y cuando una lee todas las teorias de la programación neurolinguistica puede notar que el cerebro no escucha los no, asi que decidí hacer un cambio, ahora me descubro conversando con mi barriga, una especie de dialogo interno, donde una a la otra nos echamos en cara todas esas diferencias que nos apartan de querernos y que irremediablemente debemos superar para tener una mejor relación ( si que a veces soy asi de tostada).
Y seguramente la pregunta seria, bueno y tu que puedes haber conversado con tu barriga loca del carrizo, pues resulta que mi loca panza tiene la impresion de que dañarme mis ansias de un vestido pegadito o una de esas cadenitas de vientre o un piercing de ombligo es mas divertido que ser centro de miradas y admiraciones, he debido recordarle que aunque ambas llevamos el mismo tiempo en el mundo, ella como que no se ha dado cuenta que casi todos luego que nos hacemos grandes por re o fa, queremos volver a ser pequeños, y Ella que tiene esa oportunidad, se rehusa a cooperar en mis planes de colocarla chiquita y sexy, es inaudito realmente, en su injusta carrera por acatarrar mis ovarios, relego mi cintura en un pliegue que desconozco que no hace parte de mi, y todo este tiempo hemos sido enemigas por ello.
En silencio Ella escucho todas mis quejas mis tristezas mis rabias mis frustraciones que se muestran visiblemente cada vez que le observo que le siento, y cuando terminé, en un tono firme y decidido, me contó de como sufria mi desprecio, de como se vio obligada a luchar contra la gravedad a solas por aquellos años en los que yo le quite el soporte por los benditos pantalones descaderados, de como reprimia sus sollozos cuando eran las niñas (lili y lulú ((mis senos)), los ojos y el pompis, los que siempre se llevaban mis atenciones mis elogios e incluso lo que mas cuidaba para proyectar a otros, me conto que odiaba que la tratara tan mal, me hizo observarla cuidadosamente para hacerme caer en cuenta que ella trataba de caer en forma, y que esos canalitos que no entendia, antes eran formas parecidas a las de esas otras que son atendidas por sus dueñas en series diarias de ejercicios, me dijo que ella cambiaria si yo podia dedicarle mas cariño, si le daba palabras de cariño, y si por amor al creador dejaba de decirle que se fuera, por que yo le agradaba ella me queria y no se queria ir.
Lloramos un poco juntas, y llegamos a la conclusión de que lo haremos juntas, hoy mi barriga y yo, hicimos un pacto, y viendola bien, ahora esta hasta mas bonita, y se esta dejando consentir y acomodar de a poquito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario